José Rodríguez, jugador del Fuenlabrada, en el hotel NH Finisterre.

Mediante un tuit y a golpe de comunicado. Así se intentan resolver muchos asuntos de la alta política. Así intentó poner remedio el presidente de LaLiga, Javier Tebas, al caos provocado en la Segunda División tras el brote de coronavirus en el Fuenlabrada -con 28 positivos y un hospitalizado- que demostró las deficiencias de los protocolos ante la pandemia.

Tebas, seis días después de que se aplazara el partido que debía enfrentar al equipo madrileño con el Deportivo en Riazor de la última jornada de Segunda, se decidió a declararse responsable del lío. Y así negar cualquier negligencia del Fuenlabrada después de que siguiera adelante con su desplazamiento a Galicia pese a contabilizar ya cuatro positivos por Covid-19 un día antes del viaje. Un aspecto fundamental de cara a hipotéticos recursos o procesos judiciales. «Seguisteis [en el Fuenlabrada] todas las instrucciones que os dio la Liga. El único responsable de viajar a La Coruña soy yo, quien tomó la decisión. Nadie más».

Eso sí, todo eso lo hizo el presidente de la patronal después de trasladar al Comité de Competición, órgano que depende de la Real Federación Española de Fútbol, que el encuentro debía suspenderse de manera definitiva. Y que el Elche, que dependía de que el Fuenlabrada no ganara al Deportivo para mantener su sexta plaza, sería quien jugase el playoff de ascenso a Primera.