Uno de los grandes retos a los que se enfrentan las deportistas de élite, en general, y las futbolistas, en particular, es conciliar la posibilidad de ser madres con la de mantener su profesión en el campo.

El caso más mediático recientemente es el de la estadounidense Alex Morgan, que se retiró temporalmente para dar a luz y en el mes de noviembre regresó a los campos como el flamante fichaje del Tottenham. Pero hay otras muchas que, una vez que paran para ser madres, se quedan sin equipo y no vuelven a ponerse las botas.

Muchas organizaciones sindicales del fútbol acusaban a la FIFA de tener unas normas un tanto obsoletas, y aprovechando el Consejo que han mantenido para establecer medidas para luchar contra las consecuencias de la pandemia, las han actualizado.