Los amigos de lo ajeno han vuelto a encontrar en los futbolistas a sus víctimas idóneas. En concreto, a los del París Saint-Germain, que están seriamente preocupados por lo que ha ocurrido en las últimas semanas a dos de sus futbolistas.

Unos días atrás, el español Sergio Rico denunció que habían entrado en su domicilio y le habían sustraído objetos por valor de 25.000 euros y ahora ha sido Mauro Icardi quien ha sufrido un suceso similar. En su caso ha sido bastante más grave: le han robado un botín de unos 400.000 euros.

Según ha informado L’Equipe, en ambos casos se ha producido en el barrio donde tienen casas los futbolistas y la gente acomodada, Neuilly-sur-Seine, que pertenece a París. El ‘modus operandi’ de los ladrones es el mismo que ya tuvieron que padecer varios futbolistas en España: aprovechan que los futbolistas se encuentran de viaje en otras ciudades o en el propio estadio jugando un partido para entrar a robar.