El Atlético de Madrid mantiene la inquietud a falta de dos jornadas para el cierre de la fase de grupos de la Champions League, sin opción ya de ser primero y aún con todo pendiente para ser segundo, después de ir de más a menos e igualar sin goles con el Lokomotiv de Moscú en el Wanda Metropolitano.

Como ya le ocurrió en Moscú, allí con un juego incluso mejor que el que desplegó esta noche en el Metropolitano, el Atlético no fue capaz de encontrar la llave para abrir el candado ruso, pese a 25 minutos iniciales de acoso en los que Joao Félix tuvo una ocasión clara nada más empezar, Llorente dos, y una para Carrasco y Correa. Todas las tapó el portero ruso-brasileño del Lokomotiv Guilherme.

Después, menos fluido y un punto desesperado, se perdió ante un equipo que ya le ha dejado sin cuatro puntos, los que le podrían haber dejado con el pase a octavos hecho y ahora le obligan a empatar al Bayern -que sí cumplió, ganando al Salzburgo austríaco- y ganar al Red Bull para acceder a la siguiente fase. Un más difícil todavía y un panorama inesperado a inicio de curso.